viernes, 16 de enero de 2015

Las abejas están muriendo, ¿cuánto nos queda a los humanos?

14-1-15- Diario Ecologia.com

Casi una tercera parte de la producción agraria global depende de la polinización que realizan los animales, en su mayor parte por las abejas. Sin embargo, estos insectos están muriendo a un ritmo alarmante, advierte el rotativo británico The Telegraph, recordando que Albert Einstein dijo una vez.
Casi una tercera parte de la producción agraria global depende de la polinización que realizan los animales, en su mayor parte por las abejas. Sin embargo, estos insectos están muriendo a un ritmo alarmante, advierte el rotativo británico The Telegraph, recordando que Albert Einstein dijo una vez que si la abeja desaparece de la superficie de la Tierra, al hombre le quedará solo cuatro años para vivir.
El problema del bienestar de los seres de los que dependen las cosechas, se hace más inquietante de cara a la mayor subida de los precios de alimentos en la historia y la escasez de las reservas del cereal.
Los especialistas consideraban hasta hace poco este fenómeno como algo particular y discutían, cuál era la causa de tal mortandad, parásitos, un virus, algunos pesticidas que afectan su sistema nervioso o un conjunto de causas. Mientras, según los datos de Rabobank, proveedor de servicios financieros en el sector agrario, en los últimos años las colonias de abejas son incapaces de sobrevivir un invierno hasta un 35% en EE. UU. y un 20% en Europa, Asia y América Latina (con un índice normal de un 10%).
De acuerdo con los expertos, entender la situación como un “escenario apocalíptico” es exagerar las cosas, pues los cultivos de maíz, trigo y arroz se polinizan por el viento. Sin embargo, la polinización por animales es esencial para nueces, melones y bayas, y es importante para los cítricos, manzanas, coles, pimienta, berenjenas, aguacates, pepinos, cocos, tomates, así como café y coca.
Estos cultivos se polinizan en 80-90% por las abejas de miel domesticadas. Pero en general, mientras que en EE. UU. a partir de 1961 la producción de cultivos polinizados se cuadruplicó, las colonias disminuyeron el doble, y el ratio de abejas por hectárea bajó casi un 90%, advierte el informe de Rabobank. Y si todavía los agricultores lograban la producción con un número inferior de colmenas y no se reportaba sobre campos afectados por la falta de los insectos, la cuestión es hasta cuándo se podrá alargar esta situación.
Las colonias de abejas en Estados Unidos disminuyeron mucho antes de la crisis actual, debido al barato importe de la miel de Asia. A su vez, China perdió todas las colmenas en algunas regiones en Sichuan debido al uso de pesticidas, y hasta hoy los cultivos en aquellos territorios se polinizan manualmente. Alemania, Francia e Italia prohibieron el uso de productos químicos que afectan la memoria de los insectos. En Reino Unido y EE. UU. demandaron una “revista urgente” de estos productos advirtiendo que “podemos perder todas las abejas en una década”. Estudios comprobaron que los agentes utilizados para impedir el ataque a la siembra, perjudican la salud de los insectos.
Sin embargo, el mundo necesita alimentos y las compañías de fertilización están buscando vías de aumentar la producción de cara a la demanda que crece cada año y de cosecha que se convierte en biocombustible. Mientras, los científicos están luchando contra los parásitos propios de las abejas de miel, pero no avanzan lo suficientemente rápido, informa el periódico. A su vez, la entidad financiera llama a acelerar la respuesta global, y endurecer las reglas, por ejemplo, prevenir que los agricultores usen pesticidas durante el día cuando las abejas se alimentan.

 http://diarioecologia.com/las-abejas-estan-muriendo-cuanto-nos-queda-a-los-humanos/?doing_wp_cron=1421378932.0725090503692626953125

UE- La mafia controla cerca de 5000 restaurantes en Italia

viernes, 16 de enero de 2015- Argenpress.info

PL

Cerca de cinco mil restaurantes italianos son controlados por la mafia, mientras en 2014 los negocios agroalimentarios en manos de esos grupos alcanzaron los 15 mil 400 millones de euros, señaló hoy un informe publicado en la prensa.
El tercer Reporte Agromafia, elaborado por la organización de agricultores Coldiretti, la agencia Eurispes y el Observatotio sobre la criminalidad en el sector agrícola, indicó que el año pasado el volumen de negocios de la mafia en la agricultura creció un 10 por ciento respecto a 2013.
De acuerdo con la edición digital del diario La Repubblica, el estudio captó la atención de la opinión pública nacional, sobre todo, en cuanto a las cifras presentadas y la concusión de que, entre el resto de las áreas económicas, el rubro agroalimentario es privilegiado para la mafia italiana.
Según el citado medio, el informe trazó el perfil de una criminalidad organizada que acapara terrenos, maneja mano de obra agrícola, produce, transporta, almacena mercancía y compra, incluso, supermercados y restaurantes.
Una de las revelaciones más impactantes, destacó La Repubblica, es que esos negocios cobran fuerza tanto dentro como fuera de Italia.
Así, las cifras generales reflejadas en el reporte señalan que un total de cinco mil, entre restaurantes, fondas, bares y locales exclusivos están en manos de grupos criminales, los cuales los usan para lavar dinero.
Resaltó, además, que el crecimiento de la llamada "agromafia" se favorece de situaciones coyunturales, como las climáticas o las ocasionadas por la crisis económica, pero también por la decisión de empresarios de invertir en sectores altamente rentables, como el mencionado anteriormente.
En declaraciones a la prensa en Roma, el fiscal de Turín, Giancarlo Caselli, afirmó que el fenómeno se llamada "money dirtying" y consiste en invertir capitales "limpios" en la economía "sucia", es decir, lo contrario del "lavado" o reciclaje.
Caselli apuntó que esas operaciones trasladan mensualmente 120 millones de euros en promedio de la economía sana a la ilegal y ponen en contacto a los llamados "cuellos blancos", empresarios y miembros de las instituciones, con mafiosos.
Advirtió también que la próxima feria universal ExpoMilan 2015, prevista para inaugurarse el primero de mayo y dedicada a la alimentación, podría ser un momento de alto riesgo de infiltración de la criminalidad organizada en el sector.

http://www.argenpress.info/2015/01/la-mafia-controla-cerca-de-5000.html

UE- Libertad de expresión. UE- Medios y periodistas: Charlie Hebdo, la imagen del atropello

viernes, 16 de enero de 2015- Argenpress

 Ximena Cabral (CISPREN)

La última portada del periódico con la caricatura de Mahoma sosteniendo el cartelito “Yo Soy Charlie” en expresión de pena y titulada “Está todo perdonado” implica una actitud de soberbia simbólica. Otra vez, la palabra y el perdón parecen atributos eurocéntricos.

Esta arrogancia moral que aniquila al Otro pone en circulación un espiral de violencia que desde las redacciones y los diferentes medios de comunicación se reproducen sin considerar la estructuración ideológica que atraviesan los discursos y el espacio de lo público.
Las opiniones sobre el ataque al semanario francés Charlie Hebdo comenzaron a saturar parte de las redes sociales y medios de comunicación que se encolumnaron tras la defensa a la libertad de expresión y contra el fundamentalismo islámico.
El dolor social que supone la muerte de doce trabajadores de prensa, y la condena que como organización desde los trabajadores estamos dispuestos a asumir, no inhibe poder denunciar e intentar destramar la eficacia de la utilidad política que este ataque supone. La cantidad de reportes que se replicaron con la figura antitética de ciudadanos franceses conmocionados por los terroristas islámicos, otra vez ponen en juego las fichas donde se enfrentan los avances de ciudadanía y civilidad contra la violencia y el descalabro.
El atropello de la hegemonía capitalista occidental y las potencias europeas donde arrasan tras la descalificación, la burla y el desprecio de algunas culturas extranjeras, demuestran un racismo que el atentado evidencia y que desde parte de las redacciones y las organizaciones “ciudadanas” reproducen hasta saturar el espacio.

La intolerancia
Según el investigador de Sociología del Medio Oriente Enrique Herszkowich, para muchos musulmanes, “la caricaturización de Muhammad bien puede ser considerada una blasfemia. Pero, sin duda, la idea de que debe ser castigada con la muerte del artista, sólo se restringe, en la actualidad, a una pequeña minoría entre los mil quinientos millones de fieles”.
Sin embargo, las acusaciones vertidas en las diferentes crónicas y análisis lo engloban como parte de la cultura árabe o el mundo islámico ejerciendo una falsa equivalencia -que no solo reproducen parte de las publicaciones locales sobre el atentado en el periódico francés sino que se extiende por todo occidente-. La estigmatización del Islam después de los atentados de septiembre de 2001 y de fenómenos como Al Qaida o el Estado Islámico lo prueban.
El nodo de la discusión, entonces, se bifurca hasta caer en el pozo ciego de generalizaciones simplistas que permiten justificar las políticas de saqueo neocoloniales ya avanzado el tránsito por el siglo XXI. La intervención de las potencias económico militares en los países que poseen abundantes recursos en bienes naturales a partir de la industria de las guerras va sosteniéndose en un andamiaje basado en el discurso del odio y la intolerancia hacia las creencias de otros sistemas como materia prima.
Otra de las maneras en que se manifiesta la intolerancia es en la burla o infantilización de las creencias.
Desde diversos formatos de publicaciones, la desacralización, el desprecio por otras culturas y sus rituales más profundos, son las formas de atropello desde un capitalismo cruento que pretende imponer su ideología de mercado bajo la creencia del dios dinero.

La cultura del desprecio
Esta violencia es constitutiva de la cultura occidental europea que arraiga un desprecio al otro cuando se manifiesta profundamente como diferente -y no puede diluirlo en tarjetas postales de minorías folklóricas dentro de la industria del turismo-.
La burla demuestra un acto de creencia en una superioridad mental, principalmente en ciudades que se van poblando de racismos. Basta recordar las barricadas con autos en llamas y las alzadas en protesta en Francia y caminar hoy por estas ciudades europeas, bellas, y de monumentos fastuosos donde por cada esquina hay algún inmigrante musulmán precarizado como vendedor callejero o en algún rebusque en un sistema que lo expulsa y denigra. Aquí los empleos no son por capacidad o competencia sino por nacionalidad.
Actualmente, en Francia viven aproximadamente unos seis millones de musulmanes, algunos provienen de la inmigración reciente, pero otros pertenecen a generaciones de familias nacidas en Francia de las ex colonias o de las guerras en la región. Sin embargo, como explica el pensador Herszkowich en la revista Anfibia, existe todavía una asociación, en el sentido común francés, y europeo en general, entre el musulmán y el extranjero donde “los jóvenes de los suburbios, entonces, viven con la amenaza del desempleo, el hostigamiento policial, y la desconfianza de una sociedad que no los considera franceses de pura cepa. Los discursos xenófobos de la derecha, que asocia a la inmigración con el terrorismo y los males económicos de los franceses, y la necesidad de los partidos tradicionales de asegurarse que sus votos no se dirijan hacia esa derecha, no hace más que profundizar esa situación. Mientras tanto, crecen en toda Europa los movimientos abiertamente xenófobos, antiinmigración, y antimusulmanes”.
La Francia majestuosa e ilustrada alberga miradas despectivas y socarronas que se disparan en un sistema económico, social y cultural que tacha y reprime al diferente. El uso político del atentado y su grito final “Alá tuvo justicia” operará como leit motive para engordar la furia y el desenfreno con que avanza la “cruzada antiterroristas” en las guerras europeas. Bajo el estruendo de acrecentar compras de armas en Estados blancos armados, se solapa la complejidad de la muerte en el periódico de Charlie Hebdo.
Complejidad que desde los reporteros gráficos, periodistas, comunicadores digitales y quienes van conformando parte de las redacciones y responsables de la construcción de discurso necesita poder desentramazar para abordar los hechos sociales anudados en la intolerancia, el desprecio y el atropello en las sociedades liberales de mercado.
Partiendo de la base de repudiar, con absoluto énfasis y energía, la horrenda masacre protagonizada por los mercaderes de la muerte -sea cual fuere la organización o potencia para la que prestan sus deleznables servicios- acaecida en la publicación satírica parisina y que cobrara la vida de una docena de trabajadores de prensa.

Ximena Cabral es Secretaria de Cultura del Cispren.
http://www.argenpress.info/2015/01/libertad-de-expresion-medios-y.html

Mundo-La industria terrorista y el proyecto de formar el gran medio oriente

viernes, 16 de enero de 2015-ARGENPRESS.info

Juan Francisco Coloane (especial para ARGENPRESS.info)

Para explorar las causas del terrorismo de última generación, asociadas por geografía y forzadamente, con cierto fundamentalismo islámico, en el residual histórico del análisis tiende a omitirse la influencia del proyecto para reformar el medio oriente y una amplia zona adyacente.
Este proyecto adquiere cuerpo legal en el congreso de Estados Unidos a partir de las gestiones del senador republicano estadounidense Richard Lugar en 2004, para crear un gran fondo fiduciario y así lanzar el plan para formar un Gran Medio Oriente. Dijo Lugar en junio de 2004: “Se deben obtener las metas de reforma de los sistemas económicos, a la cual dichos estados se han resistido por décadas. Estas metas incluyen reformar el sistema económico, reducir el control del Estado de las economías, diversificar las industrias y reformar los mercados laborales… también se incluirán reformas políticas”. También consistía en la formación de una fuerza de control del terrorismo con la intervención de la OTAN. (Brookings.edu. marzo, 2004).
El proyecto coordinado desde el congreso de Estados Unidos, recibe un apoyo importante con el lanzamiento en abril de 2005, del Tercer Informe de Desarrollo Humano para el Mundo Árabe preparado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Esto ocurre a dos años de la ocupación militar en Irak lo que indica un proceso acelerado en una especie de “ahora o nunca” para reestructurar el medio oriente en un formato ampliado con democracias previsibles y proclives a formar alianza con el orden transatlántico. El informe del PNUD divulgado el 7 de abril del 2005 se centraba en las libertades políticas en las naciones árabes: “De acuerdo a los estándares del siglo XXI, los países árabes no han resuelto las aspiraciones de desarrollo del pueblo árabe, la seguridad y la liberación, a pesar de las diversidades entre un país y otro a este respecto…hay un consenso en que existen graves carencias en el mundo árabe, y que éstas se sitúan específicamente en la esfera política”. (PNUD. 2005)
Estas recomendaciones empalman con el esfuerzo de consolidar la unidad transatlántica. En un trabajo compilado por Ronald Asmus, (The Washington Quarterly. 2005), se indica la necesidad de una estrategia transatlántica para promover la democracia bajo el diseño de un Gran Medio Oriente. La invasión a Irak de 2003 fue el gran detonante y facilitador para implementar esta idea precedida por un ambicioso plan de Naciones Unidas elaborado en 2002, y que contemplaba democratizar los regímenes políticos autoritarios, incluyendo el cambio de régimen. Con el advenimiento de un grupo expandido de ideólogos neoconservadores durante la administración de George W. Bush, que se apodera virtualmente de la política exterior de Estados Unidos, los componentes básicos de este proyecto menos radical en cuanto a la acción unilateral, se transforman en vías rápidas de generar condiciones para el intervencionismo, eufemísticamente desestabilizar para intervenir. En el corazón del pensamiento neoconservador, la ONU no sirve para la transformación de países en clave de mundo desregulado y menos atado a la burocracia estatal que es la esencia del funcionamiento de la ONU.
La idea de democratizar “a la occidental” el mapa político del Medio Oriente y el Norte de África, proviene de los imperativos del sistema financiero mundial. El objetivo es transferir los valores del estado liberal a los países árabes e incorporar a una gran zona de recursos, principalmente los energéticos (más del 60% de las reservas petroleras del mundo) y humanos, que entregarían nuevo vigor a la economía global en crisis, pero no solucionarían los problemas políticos del estado liberal que bajo la globalización han aumentado, por la creciente desigualdad y concentración de poder en ciertas regiones. Es así que la incorporación de nuevos capitales y mercados con democracias “a la occidental”, deberían funcionar como dos tenazas en pos de la supremacía global en un capitalismo comandado bajo la doctrina neoconservadora y en clave de gobernabilidad totalitaria.
Pero la estrategia a través del control político ideológico del mundo árabe e islámico promoviendo democracias “a la occidental” falló y por tanto había que directamente intervenir con medidas de más coerción acudiendo a la violencia política y social. El neoconservadurismo que se maneja desde los cuarteles centrales del gran capital internacional y de sus delegados en los países, no ha encontrado un campo más fértil de reclutamiento que el que ofrecen las zonas más pobres y desafectadas del mundo islámico, incluyendo a los países de Europa Occidental con población islámica marginalizada, para generar una industria del terrorismo en función de provocar pánico político y social en determinados países.
Aunque el término “industria del terrorismo” suene extravagante, es lo que es. En notas anteriores para ARGENPRESS, analizando la crisis internacional en torno a la guerra que libra Siria contra el terrorismo desde 2011, me he referido a esa industria no estatal, (aunque recibe fondos estatales de varias naciones), que ha utilizado a Siria como una probeta de ensayo. Esta intervención se sitúa en el tipo de intervencionismo unilateral que se ubica al centro de la doctrina en política exterior del partido republicano y que ha sido capaz de insertarlo en la política exterior de Estados Unidos como parte de su estrategia por la supremacía global.
Ese tipo de intervencionismo unilateral ha sido utilizado en la operación “Contras”, en Nicaragua, para desestabilizar el gobierno Sandinista en la década de 1980, y que estuvo ligado a al affaire Irán-Contras durante la guerra de Irán con Irak, en plena presidencia de Ronald Reagan un mentor del neoconservadurismo.
La historia es muy conocida. Estados Unidos le vendió secretamente armas a Irán violando las propias normas del bloqueo a Irán. Los ingresos por esa venta incrementaría los fondos de la guerrilla anti gobierno sandinista llamada Contras, pese a existir una expresa disposición del congreso de suspender el apoyo financiero a los Contras, debido a una fuerte presión internacional.
Este tipo de intervención unilateral y violando todas las normas del derecho internacional y la Carta de Naciones Unidas, tuvo otra expresión distintiva en la actividad terrorista que el régimen del Apartheid introdujo en los movimientos políticos para desestabilizar a los gobiernos no alineados con la Alianza Transatlántica en Mozambique y Angola, en la década de 1980. Estas intervenciones también operaron bajo el rótulo de guerras o guerras civiles. Esas guerras, a otra escala, en un contexto histórico diferente, con otras variables en juego y con la Unión Soviética como factor de contención, también fueron escenario de los desmanes, las decapitaciones y otras aberraciones que se practican hoy bajo la fachada del EIL o DAESH en Siria e Irak.
La diferencia de estas intervenciones con las anteriores consiste no tanto en los niveles del daño a la población, sino en la escasa información al público de las atrocidades porque la industria mediática en Estados Unidos y Europa Occidental principalmente, no había anticipado el inmenso lucro que se podría obtener con la exposición de la barbarie. También existía en esa misma industria mediática, cierto decoro en mantener alguna equidistancia respecto a favorecer uno u otro bando.
Hoy, ese escenario mediático ha cambiado radicalmente. Los medios de mayor alcance en occidente toman partido y el caso más patente ha sido el apoyo abierto de muchos de esos medios, al plan de derrocar al gobierno en Siria. Buenos ejemplos han sido CNN, Al Jazeera, Le Monde, El País de España, y The New York Times, hasta cierto punto. The New Yorker que hasta los reportajes de Seymour Hersh, (hoy, desaparecido de sus páginas) mantenía una postura para un análisis más abierto, bajo la dirección de David Remnick se ha transformado en una publicación deformadora de la verdad de lo que sucede en Siria, con el uso de reporteros propios de la revista y locales, que entregan una visión parcial dirigida a mantener el clima de derrocamiento de un gobierno.
Todo esto ocurre por el predominio de idea neoconservadora en política internacional que se administra desde Estados Unidos pero que atraviesa fronteras y latitudes. La idea central en el neoconservadurismo es re-posicionar a EEUU como la mayor potencia política y militar. La segunda consiste en profundizar a escala mundial los ejes del ajuste económico estructural de la década de 1980: privatizar, desregular, abrir zonas de libre mercado, desestatizar la gestión económica y social. La idea es un mundo convertido en un “Tea Party” para todos, con la refundación del estado liberal desde las bases neoconservadoras.
La palabra fascista asusta, neoconservadurismo no. La empresa privada y el libre mercado desregulado, aunque maltraten a los trabajadores y se relacionen con ellos en todos los estamentos en un sistema cercano a la esclavitud, expresamente no es asociada con el fascismo. De allí que el neoconservadurismo aparezca como una vuelta de tuerca a la sofisticación del fascismo en la actualidad.
La industria terrorista que asola a Siria e Irak bajo la fachada del islamismo fundamentalista, la que ha golpeado a Francia con el último atentado, forma parte del mismo proyecto de formar el gran medio oriente, que fracasó con la idea democratizadora. Ahora se trata de desestabilizar directamente, de generar más tensión y nuevas crisis para justificar intervenciones invasivas. Los errores de ese tipo de intervenciones en Afganistán, Irak y ahora que se contienen en Siria, se pagan caro a todos los niveles, incluyendo una revista satírica. La industria terrorista que opera en la actualidad, es una invención neoconservadora que se fue formando a medida que el proyecto de formar el gran medio oriente no prosperaba.

http://www.argenpress.info/2015/01/la-industria-terrorista-y-el-proyecto.html