lunes, 12 de junio de 2017

12 de Junio - Arg- Día Mundial contra el Trabajo Infantil

12-6-17 ODSA UCA

A través de la Encuesta de la Deuda Social Argentina se estima entre 2010 y 2016 una merma en la propensión al trabajo en niños/as y adolescentes de 6,1 p.p. La misma se acentúa a partir de 2013 y respondió de modo particular a la disminución del trabajo económico que cayó 5 p.p. mientras que el trabajo doméstico lo hizo en 1,9 p.p.
Se llega al 2016 con 7,3% de trabajo infantil en el mercado, 3,9% en tareas domésticas, y 1% que realiza ambos trabajos. Un 12,3% de la infancia realiza algún tipo de trabajo (1 mill. de niños/as entre 5 y 17 años).

Descargar el Documento sobre Trabajo Infantil. (pdf)
http://www.uca.edu.ar/uca/common/grupo68/files/2017-Observatorio-Trabajo-Infantil-2010-2016.pdf

http://www.uca.edu.ar/index.php/site/index/es/uca/observatorio-de-la-deuda-social-argentina/cartelera/dia-mundial-en-contra-del-trabajo-infantil/



COMENTARIO

IMPORTA RECORDAR que la disminución del TI a partir del 2010, se asocia a la implementacion de la AUH (Asignación Universal por Hijo), como Política Publica, enlazada a la obligatoriedad de la escolaridad en los niñxs y adolescentes. Bajo considerablemente no solo el TI sino la deserción escolar, como consecuencia de la AUH como Política Publica.

2016/ 2017 (actual) - A mayor desocupación del adulto responsable, mayor incremento del TI, en la diversidad de actividades económicas infantiles, lamentablemente...Naturalizadas !!!
Veremos con la suba de inflación- desempleo adulto- incremento de niveles basicos de vida...que repercusion tiene en el TI...según ODSA y/o otras investigaciones
Patricia Jurado

miércoles, 15 de marzo de 2017

Arg-Destrucción de empleos

15-2-17 Pag 12

Destrucción de empleos
Por Mariana L. González *

Durante el 2016 la recesión económica y los cambios impulsados en la economía tuvieron consecuencias muy negativas para los trabajadores: pérdida de poder adquisitivo del salario, disminución del empleo e incremento de la desigualdad. Conociendo este contexto, se destacan dos tendencias que subyacen a la caída del empleo registrado: la crítica situación de la ocupación industrial, por un lado, y la mayor expulsión de trabajadores en las grandes empresas respecto a las pequeñas, por otro. Vale aclarar que no se cuenta con información de este tipo para el empleo no registrado.
En el sector privado se destruyeron casi 128.000 puestos de trabajo registrados entre el 4° trimestre de 2015 y el 3° trimestre de 2016, lo que representa una caída de 2 por ciento en ese tipo de puestos, en un período en el cual la actividad económica se redujo 3 por ciento en términos desestacionalizados. Si bien en los últimos meses del año las reducciones fueron de menor magnitud, no es posible afirmar que se hayan detenido.
Entre los sectores de actividad que sufrieron las mayores destrucciones de empleo se destaca la industria manufacturera, con casi 40.000 puestos perdidos en el período señalado. Se trata de una reducción de 3,2 por ciento en el número de puestos de trabajo, y es una caída que de acuerdo con los últimos datos disponibles aún no encuentra su piso. 
Las mayores pérdidas de puestos de trabajo registrados se dieron en las actividades metalmecánicas, incluyendo la automotriz, donde el empleo se redujo en más de 16.000 puestos. Pero también fue significativa la disminución en el sector de alimentos y bebidas, en las industrias textil y del cuero, en el sector de edición e impresión. Todos los sectores al interior de la industria han mostrado una disminución en el número de puestos de trabajo, sin excepción.
Este comportamiento del empleo en la industria es una expresión de la situación crítica que atraviesa el sector y, peor aún, de las perspectivas negativas que existen hacia el futuro. Incluso si la economía mostrase un mejor desempeño en 2017, la progresiva apertura de la economía en un contexto de tendencia a la apreciación del tipo de cambio y aumento de los costos energéticos seguramente determinará la persistencia de la contracción de la actividad industrial. En el escenario económico planteado por la administración Cambiemos no hay lugar para la continuidad del desarrollo industrial: no sólo no se producirá un “lluvia de inversiones” en el sector, sino que lo más probable es que se asista al desmantelamiento progresivo de buena parte del tejido industrial existente.
La información de empleo registrado por tamaño de empresa revela que fueron las más grandes empresas las mayores expulsoras de empleo, a pesar de haberse comprometido a evitar despidos en la mesa de diálogo conformada por la CGT, los empresarios y el gobierno, mesa de la cual la CGT se retiró recientemente. Aquellas empresas que emplean más de 1000 asalariados dieron cuenta de una caída de 55.000 puestos, es decir, del 43 por ciento de las pérdidas ocurridas entre el 4° trimestre de 2015 y el 3° trimestre de 2016.
En el otro extremo, las empresas más pequeñas tendieron relativamente a preservar más los puestos de trabajo. En aquellas donde trabajan hasta 10 asalariados registrados se destruyeron alrededor de 10.000 puestos, el 7,8 por ciento del total. Esta menor tasa de destrucción de empleos se dio a pesar de que en el último año se perdieron 4000 de estas pequeñas empresas.
Estas últimas cifras son indicativas de la importancia que revisten las pequeñas y medianas empresas en la generación de empleo en Argentina e indican cómo en la actual coyuntura y, a pesar de los cierres de empresas, han resguardado en mayor medida los puestos de trabajo. De todas formas, de persistir la tendencia a una mayor apertura de la economía en los próximos años seguramente se verá una contracción aún mayor del empleo industrial y, ante esta apertura, son las pequeñas y medianas empresas las más expuestas.
* Investigadora de Cifra-CTA y Flacso-Conicet.

https://www.pagina12.com.ar/20230-destruccion-de-empleos

Arg- Informe Coyuntura -febrero 2017- CIFRA

Marzo 2017- CIFRA

Informe de coyuntura Nº 22
Febrero 2017
Equipo de investigación de CIFRA:
Nicolás Arceo, Mariano Barrera, Mariana González y Pablo Manzan


bajar Informe pdf en
http://www.centrocifra.org.ar/docs/IC%2022.pdf

Arg- Inflación y salarios-

15-3-17 Diario Pagina 12


Inflación y salarios
Por Mariana L. González *

La inflación en 2016 fue superior al 40 por ciento, muy por encima del 25 anunciado por el Gobierno. De acuerdo con el IPC provincias de Cifra-CTA, el aumento anual promedio en el nivel general de precios fue de 41,1 por ciento. Otros índices como el IPC de la Ciudad de Buenos Aires arrojan valores similares. El aumento anual no sólo resultó significativamente superior al de 2015 sino que fue el más alto desde 1990, a la salida de la hiperinflación. 
Los aumentos se vieron impulsados por distintos factores. En primer lugar, la fuerte devaluación implicó subas en los costos y en los precios de los bienes transables, mientras que la quita de derechos de exportación impulsó también la suba de precios de los bienes exportables, particularmente alimentos. Los importantes incrementos en las tarifas de servicios públicos también tuvieron una incidencia significativa en la explicación de la inflación. 
Así, del 41,0 por ciento interanual que arrojó el IPC de la Ciudad de Buenos Aires, 8,8 puntos se explican por el rubro Vivienda, en el que sobresale el aumento promedio de 282,8 por ciento en agua, 253,3 en electricidad y 147,2 en gas. Transporte explica 5,2 puntos de esa inflación, con incrementos en los pagos por transporte público automotor y ferrocarril superiores a 60 por ciento en el primer caso y 70 en el segundo. Y finalmente, aunque en absoluto menos importante, 5,9 puntos del aumento del IPC se explican por el rubro Alimentos y bebidas, donde los productos exportables llevaban la delantera, como aceites y grasas (78,7 por ciento), vinos (68,9) y lácteos (43,2).
Si bien es cierto que los aumentos tuvieron una desaceleración desde el segundo semestre de 2016 respecto de los valores extraordinarios de los primeros meses, no es posible afirmar que el problema de la inflación haya sido superado. Más aún, los aumentos de precios y tarifas ya previstos y anunciados para los primeros meses de 2017 permiten avizorar que este año la inflación estará sustantivamente por encima del objetivo máximo de 17 por ciento fijado por el Gobierno. El dato publicado de febrero ya muestra esta tendencia.
Desde el punto de vista de los trabajadores, la inflación es un problema sobre todo en tanto implique pérdida de poder adquisitivo en los ingresos. Lo relevante no es sólo que en 2016 la inflación haya sido superior al 40 por ciento sino que los salarios registrados crecieron en el año alrededor de 33 puntos. De este modo, se verificó una caída en el poder adquisitivo del salario registrado de aproximadamente el 6 por ciento. Para verlo en términos gráficos, es como si a cada trabajador le hubiesen pagado unas tres semanas de trabajo menos en el año. La pérdida resultó considerablemente mayor entre los asalariados no registrados.
Ante este escenario, es de esperar que en las negociaciones paritarias de 2017 los gremios busquen, no sólo adelantarse a la inflación esperada, sino también compensar las pérdidas sufridas en cada caso en 2016. De otro modo, quedaría consolidado y perpetuado un menor nivel salarial hacia el futuro. Por ello, la estrategia del gobierno que, como en el caso de la negociación de la provincia de Buenos Aires con los docentes, busca otorgar aumentos salariales en línea con la inflación a medida que se vaya registrando, implica desconocer y, por esa vía, asegurar esta pérdida. Aun si la aplicación de tales aumentos pudiese compensar totalmente los ajustes de precios durante el año, este esquema esconde la trampa de sostener un menor poder adquisitivo del salario y una matriz distributiva más regresiva.
* Investigadora de Cifra-CTA y Flacso-Conicet.

https://www.pagina12.com.ar/25785-inflacion-y-salarios