lunes, 30 de enero de 2012

Rep Dominicana: Dinámica del TI- Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples (ENHOGAR 2009-2010)

27-1-12 Boletin Encuentros IPEC-OIT
Oficina Nacional de Estadística de la República Dominicana (ONE), UNICEF. IPEC-OIT. Dinámica del trabajo infantil en la República Dominicana: Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples (ENHOGAR 2009-2010). Ginebra: Organización Internacional del Trabajo. 2011. ISBN: 978-92-2-325788-0 (Print); 978-92-2-325789-7 (Web PDF). vol.1.
El presente informe está basado en el análisis de resultados del módulo especializado sobre trabajo infantil incluído en la Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples (ENHOGAR 2009-2010), con el objetivo de recopilar información de las actividades, económicas y no económicas, de la población de 5 a 17 años de edad.
Este módulo tomó como referencia para la medición del trabajo infantil la frontera de producción del Sistema de Cuentas Nacionales (SCN); en consecuencia, ofrece fundamentalmente tres mediciones: 1) niños y adolescentes ocupados en la producción económica; 2) niños y adolescentes en trabajo infantil; y 3) niños y adolescentes en trabajo peligroso.
El estudio permitirá disponer de información reciente sobre la problemática de trabajo infantil, a fin de poder dar seguimiento a los cambios sucedidos desde el año 2000 a la fecha, así como hacer un análisis de tendencias de la evolución del indicador y disponer de los insumos necesarios para diseñar políticas acordes con la realidad de la problemática. Además la encuesta permite dar cuenta de la situación de la niñez para evaluar su progreso hacia las metas planteadas en la Cumbre Mundial sobre la Infancia y en los Objetivos de Desarrollo del Milenio, permitiéndole reorientar su política de desarrollo social y económico, toda vez que la inversión en la niñez sea la mejor garantía de progreso en el futuro.
Bajar Informes en
http://white.oit.org.pe/ipec/alcencuentros/interior.php?notCodigo=1874

Arg- El impacto de la Asignación por Hijo (AUH)

Por Tomás Lukin- Diario Pag 12- 29-1-12
La creación de la Asignación Universal por Hijo (AUH) habilitó el resurgimiento de un arraigado discurso sobre el comportamiento de los beneficiarios de los planes sociales. A las conocidas afirmaciones como:
“No trabajan porque no quieren”; “Hacen el fuego del asado con el parquet” y “Mezclan el clericó en el lavarropas” se sumaron máximas de distintos políticos que aseguraron que con la AUH “aumentaron el consumo de droga y el juego” y también que “hay más chicas embarazadas para cobrar platita todos los meses”. Contra esos difundidos preconceptos, un equipo multidisciplinario financiado por el Ministerio de Salud llevó adelante un extenso y riguroso estudio cualitativo y cuantitativo sobre el impacto de la asignación en salud, alimentación y escolaridad que permite comenzar a desmontar parte de ese discurso hegemónico. Los principales resultados de la investigación a la que accedió Cash muestran que los grupos vulnerables que reciben el apoyo económico aumentaron el consumo de carne, lácteos, útiles escolares y remedios, agregaron una comida adicional en su dieta diaria, mejoraron la calidad de los alimentos a través de la incorporación de marcas más “prestigiosas”, añadieron productos de higiene y limpieza que mejoran la salud del hogar como el dentífrico, fortalecieron las redes de contención, accedieron a créditos formales e informales, recuperaron la idea de la “planificación” y regresaron a los sistemas de salud y educación.
La investigación fue realizada a lo largo de 2011 por un equipo de sociólogos, antropólogos y economistas compuesto por Mariana Melgarejo, Diego Díaz Córdova, Luciana Miguel, Carlos Cañete y Gabriela Polischer. “El estudio está basado en un abordaje metodológico que incorpora como fundamento la comparación interpretativa de datos de origen cuantitativo, construidos mediante nuevos procesamientos sobre bases estadísticas existentes, con información de naturaleza cualitativa, principalmente mediante el contacto directo con los perceptores del ingreso, así como con quienes tuvieron vinculación directa con la AUH, desde su rol institucional, profesional o comunitario como médicos, comerciantes y docentes”, explican los autores. Los últimos datos disponibles de la Anses evidencian que en diciembre la AUH alcanzó a 3.507.223 niños y 68.580 madres embarazadas. Las 1,8 millones de familias beneficiarias perciben en promedio 410,6 pesos por mes. La AUH asciende a 270 pesos mensuales por hijo, de los cuales la Anses retiene el 20 por ciento (54 pesos) todos los meses hasta que constaten el cumplimiento de los requisitos de escolaridad y vacunación.
Entre los resultados cuantitativos más destacados, obtenidos de la Encuesta Permanente de Hogares y de la Encuesta de Gastos de los Hogares del Indec, figura el aumento de más del 80 por ciento del ingreso medio familiar del 10 por ciento más pobre de la población. A partir de ese tipo de información los especialistas apuntaron a “significar y comprender el impacto de la AUH desde el punto de vista de los actores, vislumbrar la importancia del beneficio y construir una interpretación tomando como insumo la propia visión de los perceptores y/o administradores de la Asignación, tanto acerca de los destinos del gasto como de los cambios que implicó en las prácticas domésticas de consumo”.

¿Se va a la droga y el juego?

Contra la creencia difundida y reproducida por líderes políticos sobre el mal uso que hacen del dinero de las prestaciones las familias beneficiarias, la investigación permitió identificar que desde que perciben la AUH esas familias incorporaron a su consumo alimentos, elementos de higiene y otros bienes que no estaban presentes en el consumo habitual. Pero, además, las entrevistas realizadas permitieron identificar “la importancia relativa de cada grupo de alimentos dentro de las expectativas de los entrevistados”. Lácteos, carnes, frutas y verduras, productos escolares y artículos de limpieza personal como el dentífrico fueron los artículos nuevos más mencionados por las entrevistadas.
“A mí [la AUH] me sirve para comprarle los yogures y todas esas cosas que le hacen falta”, explica Carolina de Moreno. “Ahora pude volver a comprar pollo trozado, alitas, pata y muslo, mismo milanesas de pollo”, contó Mónica de Lanús. Las madres que participaron del estudio advierten de todos modos que no se trata de un acceso masivo a esos productos: “Carne no se puede comprar mucho porque es muy caro, compramos poco. Y eso, y artículos de limpieza”, contó Rosa de Capital Federal.
Al mismo tiempo, la ampliación del espectro de consumo requirió que los comerciantes locales adapten sus despensas. “Llevan más cosas juntas. Por ejemplo, yo antes no tenía detergente, desinfectante, esas cosas, empecé a traer porque me pedían. Primero traje Ala, Querubín, pero después empecé a traer ACE, que me lo envasa un amigo, y sale menos viste, y eso antes no vendía acá. Y si pueden comprar menos, ponele, vienen con un envase y yo les calculo y les vendo medio litro. Es más barato”, explicó Jorge, almacenero de Laferrère, durante las entrevistas que realizó el equipo multidisciplinario.
Al mismo tiempo los especialistas advierten, en sintonía con otro informe elaborado recientemente por universidades por pedido del Ministerio de Educación, que elementos como zapatillas o golosinas que compran los beneficiarios de la AUH deben comprenderse como prácticas que aportan pertenencia social, “en el entendimiento de que ir bien vestidos a la escuela, tener un calzado nuevo, poder compartir una golosina o tener dinero para comprar algo en el recreo, lejos de ser un gasto superfluo, constituye para estos sectores un rasgo de inclusión, de pertenencia y, si se quiere, de dignidad reconquistada”, explican los investigadores.

Desayuno, almuerzo... Y cena

La cena, según relataron muchas entrevistadas, había sido reemplazada por “mate cocido y pan”, fundamentalmente para los adultos del hogar. Con la AUH fue posible recuperar esa comida, “ya sea recalentando lo que sobró del almuerzo porque se puede cocinar más cantidad o cocinando algo que pudo adquirirse merced al nuevo ingreso”, explica el informe. “Ves, si por ejemplo es fin de mes, antes a veces cenábamos té con leche y galletitas, cuando estábamos mal mal. O les dábamos a los chicos y nosotras no comíamos, o tomábamos mates”, relató Marina de Tigre.
“Comía arroz, huevo, arroz, huevo, arroz, huevo y a veces una ensaladita. Lo poquito que tenía lo usaba para la carne y el yogur del nene, y yo comía porquerías”, señaló Nilda, de Laferrère, a los investigadores, quienes destacan las mejoras nutricionales que generó la AUH. En ese sentido, el estudio señala que los entrevistados hacen referencia a las marcas como garantía de prestigio, calidad y en algunos casos como sinónimo de “saludable”: “Ahora compramos los fideos Matarazzo o Lucchetti, la salsa La Campagnola o Cica. Nada de reducir. Si vos comprás un fideo de un peso, lo cocinás un minuto de más y chau, se te pudrieron los fideos porque se te hicieron un mazacote. Entonces me sirve la asignación por hijo”, apuntó Clara.

Nuevas demandas,nuevos desafíos

Las prácticas vinculadas a las contraprestaciones exigidas para cobrar el 20 por ciento retenido de la AUH permitieron a las consultadas regularizar los controles de rutina, comprar algún medicamento, pagar anteojos (para los menores y para los padres) y acceder a tratamientos específicos. El personal de salud consultado por los investigadores coincidió en que el requerimiento de atención se incrementó a partir de la implementación de la AUH. “Por lo menos ahora los traen, hay chicos que no habían venido nunca y ya son grandecitos. Lo bueno es que antes los traían a veces cuando ya estaban para internar, y acá mucho no podías hacer”, contó Raquel, auxiliar administrativa de una salita en Laferrère.
Las contraprestaciones en salud y educación son valoradas muy positivamente por las madres consultadas. También han mencionado la posibilidad de destinar parte del ingreso de la AUH a gastos en educación y salud. “Cuando empezaron las nenas no teníamos guardapolvo, encima una empezaba jardín pero el que tenía le iba regrande y la otra primaria, todo nuevo. Lo que cobré en diciembre lo usé todo para el colegio: que la toallita, la mochila, por suerte cobré esto”, describe Silvina de Villa Celina.
Sin embargo, la mayor demanda para los sistemas de salud y educación no está exenta de tensiones. Las madres de beneficiarios y los trabajadores de la salud consultados coincidieron en marcar la falta de infraestructura y profesionales para atender la demanda generada en los distintos centros de atención médica. En las entrevistas las madres se quejaban por las largas colas que debían hacer para ver al pediatra y dar cuenta de los controles exigidos. Al mismo tiempo mencionaban que la mayor cantidad de controles pone de relieve algunas situaciones de salud que exigen tratamiento, y que a partir de la AUH se detectan en mayor medida o más tempranamente.
Por su parte, el personal de la salud reconoce que la AUH ha generado el impacto de un fuerte crecimiento en la demanda de servicios al sistema de salud en general. La falta de personal y la saturación de servicios fue mencionada reiteradamente como una consecuencia “no prevista” de la implementación. Por eso el equipo multidisciplinario señala la necesidad de “fortalecer los servicios que se prestan y se exigen como contraprestación de la AUH, tanto en infraestructura, como en insumos y, particularmente, en personal que pueda dar cuenta del crecimiento de la demanda que ha generado esta política pública”

asignación- transformación

-Los beneficiarios de la AUH aumentaron el consumo de carne, lácteos, útiles escolares y remedios, agregaron una comida adicional en su dieta diaria y mejoraron la calidad de los alimentos.
-También añadieron productos de higiene y limpieza que mejoran la salud del hogar.
-En diciembre la AUH alcanzó a 3.507.223 niños y 68.580 madres embarazadas. El 1,8 millón de familias beneficiarias perciben en promedio 410,6 pesos por mes.
-“A mí la AUH me sirve para comprarle los yogures y todas esas cosas que le hacen falta.” “Ahora pude volver a comprar pollo trozado.”
-“El sistema de salud está colapsado por la demanda que genera esta política pública.”

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/cash/17-5755-2012-01-29.html

Arg- "Déficit cero”: de Argentina 2001 a España 2012

29/01/12- Rubén M. Lo Vuolo    
Según reciente información, luego del paso por Davos de la plana mayor del gobierno del Reino de España, parece que se ha decidido centrar la gestión de la economía en el llamado "déficit cero" con el objetivo de dar una clara "señal a los mercados" de que se está dispuesto a hacer un ajuste fiscal brutal. El llamado "pacto PSOE-PP" partía de 0,4% pero ahora solo se justifica con situaciones muy excepcionales. 
Se sabe, que las comparaciones son limitadas y pueden ser forzadas, pero frente a esta noticia es ineludible no sorprenderse con las semejanzas entre la actual experiencia española y la que vivió Argentina hace un tiempo atrás. Cuando el régimen de Convertibilidad mostraba signos de agotamiento, se produjo el traspaso del poder político desde Carlos Menem a Fernando de la Rúa en diciembre de 1999. En lugar de plantearse cambiar este régimen identificado con una economía bi-monetaria en la cual el peso mantenía una relación fija y de unidad con el dólar, el nuevo Ministro de Economía José Luis Machinea buscó defenderlo por todos los medios. Para ello lanzó un "blindaje financiero" hacia finales del año 2000 que prometía créditos extraordinarios por parte del FMI, del BID, del Banco Mundial, de los bancos y las AFJP locales... ¡y también de España! Según los anuncios, el FMI aportaría 13.700 millones de dólares; España, 1.000 millones; el BID y el Banco Mundial 2.500 millones cada uno; los bancos locales 10.000 millones y las administradoras de pensiones otros 3.000 millones. También se preveía canjear bonos de la deuda pública (7.000 millones) que vencían antes del 2005, por otros a plazos más prolongados.
Bajo el amparo de este blindaje, se firmó una nueva carta de intención con el FMI que, bajo sus ortodoxos condicionamientos, proyectó una inmediata recuperación del crecimiento de 2,5%... que obviamente nunca se cumplió. El acuerdo con el FMI establecía pautas para eliminar el déficit fiscal argentino hacia el año 2005. Como era de esperar, los problemas económicos se acentuaron y Machinea renunció a comienzos de marzo de 2001. Lo reemplazó por sólo dos semanas Ricardo López Murphy que en ese corto lapso intentó prolongar la agonía de la Convertibilidad con un programa de ajuste fiscal que incluía directa rebaja salarial y despido de empleados públicos. La reacción social fue muy adversa y Lopez Murphy fue reemplazado a finales de marzo de 2001 por el prominente gestor de la Convertibilidad: Domingo Cavallo. La idea era recuperar la confianza de los mercados con la vuelta al ruedo de la figura que había inventado la criatura agonizante.
Así como hoy España anuncia que  anticipa los plazos y las demandas fiscales de Europa para mostrar firmeza a los mercados financieros, lo mismo hizo Cavallo. Al asumir logró que le aprobaran "superpoderes" para el Ejecutivo e hizo aprobar una ley que establecía la regla del "déficit cero" a fines de julio de 2001. Básicamente, la ley establecía que los gastos deberían ajustarse periódicamente a la recaudación, menos los pagos del servicio de la deuda. Al igual que hoy sucede en España, las Provincias fueron obligadas a plegarse a esta política bajo la amenaza de no recibir ayudas desde el gobierno del Estado que era el que captaba la mayoría de los tributos. "Quien diga que hay otra alternativa, miente", opinó el entonces presidente Fernando De la Rúa en su mensaje a la población, durante el cual pidió "a todos los argentinos un esfuerzo patriótico", para superar una situación que, "en este momento, es imposible de sostener".
 ¿Qué sucedió a partir de allí? Todo lo contrario a lo anunciado. Pese al ajuste, las cuentas públicas registraron un crudo aumento del déficit fiscal básicamente porque al peso de la deuda se le sumó la caída de la recaudación tributaria. Pese a ello, el gobierno insistía que "la regla del déficit cero se va a cumplir como sea" porque era crucial para que el FMI continúe con los desembolsos del blindaje financiero acordado. Lamentablemente, y pese al esfuerzo de ajuste de gasto, los agentes económicos y financieros no se comportaron conforme a lo esperado.
 Entre otros acontecimientos, se aceleró el drenaje de los depósitos bancarios, lo cual obligó al Banco Central a relajar exigencias e inyectar liquidez hasta que el 2 de noviembre de 2001 se sancionó por Decreto un nuevo "blindaje", pero ahora no se trataba de las cuentas públicas sino de las entidades financieras. ¿Cómo? Mejorando artificialmente sus balances fundamentalmente por la autorización para que los deudores morosos pudieran cancelar sus pasivos con títulos públicos; a esto se sumó el "megacanje" de títulos de la deuda pública en poder del sector financiero (los que fueron canjeados por "préstamos garantizados" por el Estado). El mismo decreto dispuso afectar la recaudación tributaria con prioridad al pago de esos préstamos (de allí el nombre de "garantizados") y redujo del 11% al 5% el aporte personal que los asalariados realizan al régimen de capitalización individual del sistema de previsión social. Probablemente este decreto sea el reconocimiento explícito de la incapacidad para sostener la regla de la Convertibilidad estricta y el primer mecanismo que permitió a los bancos prepararse para el desbarranco.
Otra vez, no funcionó y continuó la pérdida de depósitos del sistema financiero, por lo que el 3 de diciembre de 2001 por otro Decreto se impusieron restricciones a la extracción de depósitos en efectivo (medida popularmente conocida como "corralito") y a las transferencias al exterior. Ante la presentación de amparos con fallos judiciales favorables a los ahorristas, el 18 de diciembre Domingo Cavallo instruyó a los bancos para que no cumplieran con las resoluciones judiciales que ordenaban pagar en efectivo a los ahorristas. La medida terminó por desatar una reacción social con manifestaciones públicas reprimidas violentamente durante los fatídicos días 20 y 21 de diciembre de 2002. Estos acontecimientos precipitaron las renuncias del ministro Cavallo, primero, y del propio presidente de la Rúa luego. Finalmente, estalló el régimen de Convertibilidad, se declaró el default de la deuda pública en manos de acreedores privados y se cambiaron bruscamente las reglas macroeconómicas.
Esta es la experiencia argentina del "déficit cero" en Argentina y sus resultados son conocidos: el país terminó en la que quizás es la mayor crisis económica y social de su historia de la que logró salir con mucho esfuerzo y costo cuando cambió esos dogmas. Las circunstancias y las situación del Reino de España hoy difieren de la argentina de entonces en muchos aspectos, pero no deja de sorprender la similitud del lenguaje, de argumentos, de objetivos y de concepción ideológica entre quienes administraron la crisis de Argentina de aquel momento y quienes hoy ocupan el gobierno español. También hay marcadas semejanzas en el papel que está jugando la llamada troika en Europa y el que jugaron en aquel momento las instituciones el entonces llamado Consenso de Washington.
 Esperemos que la historia no se repita en España. Sobre todo porque la tasa de desempleo que hoy muestra esta economía es muy superior a la que tenía Argentina al comenzar sus ajustes en pos del déficit cero. Después de todo, la Fe, la Esperanza y la Caridad son virtudes teologales que pueden ayudar a que el déficit cero esta vez salga bien. Lo que no puede esperarse es que el FMI, sus socios europeos y el gobierno de España registren las lecciones de lo sucedido bajo similares dogmas en países latinoamericanos.

Rubén Lo Vuolo es miembro del Consejo Editorial de Sin Permiso, Director-Investigador del Centro Interdisciplinario para el Estudio de Políticas Públicas (Ciepp, Argentina) y Presidente de la Red Argentina de Ingreso Ciudadano (Redaic).
http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=4709

 

Arg- Y los índices de sufrimiento social?

Jueves, 26 de Enero de 2012 11:01
Por José Carlos Escudero, médico sanitaristaLos argentinos tenemos décadas de experiencia sobre lo que está sucediendo hoy en los países del Primer Mundo, aquellos "países serios" que , desde el comienzo de nuestra nacionalidad , grandes segmentos de nuestra población han admirado y han considerado ejemplos a emular desde nuestro lugar de "país poco serio" . La crisis en Europa y en Estados Unidos continúa agravándose. Mientras es relativamente abundante la información de tipo económico, la información sobre su situación social es escasa, de manera que el costo social que se está pagando en ellos , víctimas del empobrecimiento, de la precarización de la vida, de la pérdida de esperanzas sobre el futuro , se conoce poco. Parece haber poca evidencia recolectada sistemáticamente sobre el sufrimiento humano que está acompañando a la tempestad de malas noticias que se reflejan en las cifras de la econometría.

Esto escaso conocimiento es solo en parte deliberado. La información sobre salud es , por ejemplo, en gran parte cualitativa, es difícil de estandarizar, extrapolar, sistematizar. En salud colectiva medimos mas o menos bien los niveles de la mortalidad, algo menos bien sus causas, mal la enfermedad (y la restricción en los servicios de salud, a su vez consecuencia del Ajuste hace que se registren menos enfermos ), medimos muy mal o casi nada el sufrimiento colectivo, y la enfermedad mental colectiva que lo acompaña. Cuando leemos que en Grecia se han echado, o se están por echar 300 000 empleados públicos sobre una población de 10 millones, llegaremos a saber muy poco sobre las hipertensiones, los insomnios, las diabetes , las auto y hétero agresiones que son consecuencia de esto. Cuando el gobierno británico triplica el costo de la matrícula en las universidades de ese país, no se registrarán el aumento de conductas destructivas , accidentes y violencias en jóvenes que se ven privados de la contención y las promesas de futuro que se asocian con un título universitario. Cuando el presidente de la Generalitat de Catalunya dice que la salud no es un derecho de ciudadanía sino un bien que debe adquirirse en el Mercado, y reduce la oferta de salud en hospitales y centros ambulatorios, no sabremos casi nada sobre la peor atención de enfermedades crónicas, la disminución del control sanitario de grupos vulnerables, la pérdida de la contención que cualquier servicio de salud ofrece a la población sufriente o angustiada.
Aquí es donde la experiencia colectiva de la población argentina bajo el neoliberalismo, desde 1976 a 2003 ,puede ayudar a los "países serios en trance de dejar de serlo".
(...)El neoliberalismo está reemplazando al keynesianismo como gran paraguas ideológico de la economía política. La crisis europea que está desmantelando el Estado de Bienestar keynesiano, y el viraje ideológico en EEUU representado por el Tea Party y su darwinismo social son las grandes noticias que golpean al mundo al iniciarse la segunda década del S 21. El neoliberalismo y el darwinismo social crean en las poblaciones que los sufren una nueva subjetividad: la que Denis Merklen , con agudeza antropológica ha comparado al paso de la agricultura ( estable, previsible ) a la caza - recolección ( inestable, precaria, con imposibilidad de preveer o de darse horizontes , lo que la sabiduría popular argentina ha llamado vivir de la caza y de la pesca )
Para el capitalismo la salud es un área de creciente interés .Asegura la que es quizás la mas alta rentabilidad de todas las inversiones legales . Tiene otras ventajas sobre otros sectores : es imposible auditar todos los ítems que un efector de salud capitalista presenta para que el Estado le pague, es muy fácil retacear servicios de salud mediante un manejo judicializado de la letra chica de los contratos de seguro privados ,es muy fácil coimear a técnicos y profesionales de la salud para que direccionen el gasto, la prescripción de medicamentos y tecnología sanitaria a las mercancías y servicios que son para el capitalismo las mas redituables y - probablemente lo mas importante de todo- las cadenas de Medios de Comunicación que son hoy estructurales a la macroacumulación pueden hacer "terrorismo epidemiológico", aumentando la alarma ante la enfermedad, exagerando la inminencia de nuevas epidemias , creando enfermedades inexistentes, medicalizando una gran cantidad de hechos de la vida.
(...)Sobre la base de la experiencia argentina ,y refiriéndonos al concepto mas amplio de salud colectiva , ¿ se verán en esos países más pibes chorros ?¿ más secuestros al voleo ?¿ más población encarcelada ? ¿ mas bajas estaturas , obesidad y diabetes, ya que los pobres compran alimentos baratos par saciar el hambre, con mas baja calidad ? ¿ mas prematurez? ¿ mas bajos pesos al nacer ? ¿menos controles de niños sanos ? ¿ mas bocas sin dientes ?
Ante esta crisis, la situación de los países que hasta hace poco eran periféricos en la economía-mundo es mas dispar .Algunos, los que por su gran peso específico son difíciles de desestabilizar por los disciplinadores neoliberales, y que por tanto pudieron elegir estrategias propias para manejar su desarrollo, han experimentado un florecimento económico y, en la salud, varios de ellos exhiben tasas de mortalidad de las mas bajas del planeta. Otros, importadores netos de alimento o , peor aun, que han seguido recetas neoliberales y por tanto han perdido soberanía alimentaria , encuentran que sus importaciones de este insumo básico son cada vez mas costosas debido en gran parte a la crisis de los países centrales, ya que en ellos su salvataje de bancos privados ha instado a estos a usar los fondos que recibieron en la especulación en commodities alimentarias , mas confiables hoy que el mercado de bienes raíces que ha sido arrasado por el estallido de su burbuja.
(...)Hablemos algo sobre la salud colectiva de un país periférico, el nuestro. Desde el retorno de la democracia a la Argentina en 1984 los ministros de salud, sin excepciones, han cumplido dos requisitos: no molestar al presidente pidiendo mas fondos- si estos son requeridos la fuente sería un organismo internacional de crédito, con el consiguiente aumento en la deuda externa y bajo la condicionalidad tecnocrático-neoliberal; y no pelearse con las corporaciones , especialmente los ofertores de salud privada y los fabricantes comerciales de medicamentos. Las sucesivas llegadas a la presidencia de Nestor y Cristina Kirchner , especialmente esta última, quien al vencer la desestabilización de "el campo" en 2008 subió la apuesta política tomando medidas muy importantes para mejorar indirectamente la salud colectiva nacional, como las Asignaciones por hijo y por embarazo, los millones de nuevos jubilados, el aumento en el empleo en blanco, en general una transferencia del ingreso nacional de ricos a pobres. Notemos que ninguna de estas medidas de buena salud se tomaron desde el Ministerio de Salud. En la rica dialéctica que combinó lo material con lo simbólico a partir del 2008 y que ha llevado a la sociedad civil a una participación muy activa , se han aprobado recientemente leyes que facilitan el camino a la buena salud colectiva : las de Salud Mental, de Fabricación Publica de Medicamentos, de regulación de la medicina prepaga. En la aprobación de estas leyes la presión de la sociedad civil las ha "militado", como decía Nestor Kirchner ,en el parlamento hasta su aprobación.
Falta en cambio en el sector salud lo que ha sido tan evidente en el sector educación a partir de 2003: una significativa financiación adicional al ministerio nacional responsable para que , de acuerdo con las provincias, se aumente rápida y significativamente la oferta de salud estatal gratuita en todos lo efectores de salud provinciales y municipales. El gasto en salud estatal tiene consecuencias adicionales a la mejora de nuestros actuales niveles de morbimortalidad : es mano de obra intensivo, tiende a aumentar la participación de la población, la legitimidad política que confiere es casi inmediata ( a diferencia de las demoras que se observan en el gasto educativo o en vivienda ), tiende al controlar el territorio, y - si es científico y sensato- es estructuralmente anticapitalista.. Casi nada de esto se ha hecho hasta ahora: la salud estatal, gratuita y de fácil acceso en Argentina apenas ha mejorado.
Un comentario final: la crisis está sirviendo para nuevos avances del capitalismo sobre las sociedades civiles en casi todo el mundo, desde la privatización de activos previamente públicos hasta el aumento de las diferenciales entre ricos y pobres al interior de los países. Específicamente en salud, la universalidad gratuita de sistemas estatales de salud es mucho mas eficiente , equitativo y "costobeneficioso "que las opciones capitalistas. (...)
http://www.agenciawalsh.org/aw/index.php?option=com_content&view=article&id=7888&Itemid=109